Como
formamos y desarrollamos una habilidad
Desde el punto de vista teórico existen distintas
clasificaciones de habilidades, pero se abordan las de carácter
práctico que son las que predominan en los servicios
y para desarrollarlas, regularmente se consideran tres etapas.
A) FASES PARA FORMAR
UNA HABILIDAD
Fase cognoscitiva: Se inicia con un conocimiento teórico
de cómo se forma la habilidad que se aspira y lograr
que el individuo comprenda qué tiene que hacer y
por qué, para alcanzarla.
Es necesario garantizar la correcta formación de
una habilidad, porque al adquirirla con errores, es muy
difícil su corrección
Fase Asociativa: Se persigue establecer una relación
entre todos los pasos que hay que cumplir, dominar cada
operación en particular y la secuencia a seguir de
esto depende el grado de desarrollo que se logre en una
habilidad. Esta actividad se repetirá prácticamente
hasta que se compruebe que la habilidad se desarrolla correctamente.
La metodología empleada por el profesor o entrenador
en una instalación tiene que cumplirse adecuadamente,
en la demostración como patrón formativo positivo
y en la ejercitación posterior con rigor necesario.
Fase Final: Esta fase se corresponde con el grado de automatización
de la habilidad y se alcanza después de una reiterada
ejercitación, en que progresivamente se desarrollan
destrezas y las operaciones que comprenden tienden a convertirse
en hábitos.
La formación y desarrollo de habilidades en los centros
de formación y preparación para el empleo
en el sector turístico es una responsabilidad de
primer orden y debe constituir una de las estrategias para
lograr el desarrollo organizacional que se aspira.
Todas las profesiones tienen habilidades propias, pero su
carácter especifico, no las separa de la intervención
y uso de habilidades generales y comunes a cualquier profesión.
B) ASPECTOS ESENCIALES
QUE INTERVIENEN EN LA FORMACIÓN DE HABILIDADES PRÁCTICAS
Siempre que se pretende analizar cómo debemos atender
un problema o situación existente, es importante
considerar los factores que intervienen o afectan el asunto
de referencia.
• La retroalimentación que se produce con el
resultado de la actuación del personal, determinará:
si es necesario una sencilla observación, una rectificación
en algunas de las fases, un entrenamiento o preparación
que se corresponda con la deficiencia o hasta un llamado
de atención, por ser reiterativo dicho resultado
o en caso contrario un reconocimiento.
• Las condiciones necesarias en el proceso de formación
o entrenamiento, referidas al equipamiento e insumos, la
calidad de los mismos tiene que corresponderse con la realidad
existente cuando se ofrece el servicio.
El alto nivel de exigencia en cada paso y momento de esa
actividad es imprescindible.
C) OTRAS HABILIDADES
PROFESIONALES
Existen habilidades que no son exclusivas de una profesión,
pero sí son comunes o generales para todos los servicios
que se ofertan en la industria turística.
El más significativo valor añadido en un servicio
óptimo, es la excelencia que como filosofía
debe guiar a toda la organización. Este es un tema
para abordarlo en Cuaderno Excelencias de la Formación
en tema a parte.
La Excelencia conlleva tener una formación y actitud
insuperable en la atención que se ofrece al cliente
y para ello el personal tiene que dominar habilidades que
son cartas de triunfo, por ejemplo:
• Saber servir en cada momento de la forma que corresponde.
• Ser amable y utilizar la cortesía adecuadamente.
• Demostrar tacto con gran habilidad ante las situaciones
no previstas.
• Estar atento a cualquier sugerencia que le sea útil
al cliente.
• Utilizar un tono de voz convincente y establecer
contacto visual.
Saber comunicarse con el cliente por su nombre, lo cual
inspira confianza.
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