Cómo
afrontar interrupciones telefónicas
o por personas
TELEFÓNICAS
- El teléfono debe atenderse de
manera selectiva.
- Se deben planificar las llamadas y agruparlas en una misma
franja horaria.
- Deben desarrollarse estrategias para cortar las llamadas
telefónicas diplomáticamente.
- Saber decir "no".
- Designe a alguno de los empleados como "representantes
personales" para clientes o personas que llamen con
asiduidad.
- Informe a todos los que le suelen llamar con asiduidad
sobre cual es la mejor hora para estar localizado. Se ha
de procurar que sea siempre en la misma franja horaria.
De esta manera se puede despachar el grupo de interrupciones
pon causa telefónica tanto entrantes como salientes.
Evidentemente, de esta manera, la interrupción puede
ser claramnete planificada.
- De igual manera, trate de enterarse cuales son los momentos
óptimos para establecer comunicación con otro
interlocutor. De esta manera se evitará tener que
efectuar la llamada varias veces hasta conseguir hablar
con el otro.
- Conviene limitar la llamadas a no más de 3 minutos.
- Las llamadas salientes deben de estar programadas y conviene
tener por escrito la temática o los puntos a comunicar
en la llamada. Esto impedirá que nos perdamos en
conversaciones inútiles.
- Si una llamada es larga se le debe dar el mismo tratamiento
que si fuera una entrevista o una visita, utilizando una
ficha para su control.
- Se debe estudiar en conjunto con la secretaria (o secretario)
el problema de las llamadas telefónicas. Se deben
dar unas instrucciones al respecto y mantener siempre el
mismo criterio. De esta manera, la secretaria (o secretario)
podrá actuar como filtro.
- Se debe intentar reducir el numero de llamadas. Piénsese
antes de llamar si la llamada es necesaria, o puede ser
evitada o puede ser delegada.
- Si el teléfono celular no es una herramienta de
su trabajo, apáguelo al comenzar la jornada laboral.
Si ya un teléfono es fuente de interrupciones, imagínese
lo que pueden ser dos.
- Establezca unos periodos de incomunicación y exija
que se respeten.
- Lleve un registro de llamadas con la fecha, hora duración,
objeto de la llamada y el número de teléfono
del interlocutor.
- Organice un sistema de devolución de llamadas.
POR CAUSA DE PERSONAS
- Las personas respetarán su tiempo si les demuestra
que también respeta el suyo.
- Cuando el tiempo fijado para una visita se ha agotado
o comienza a ser improductivo, muestre intención
de levantarse de su asiento.
- Se debe mantener una breve reunión al principio
de la jornada entre el jefe y el secretariado.
- Trate con franqueza a todos aquellos compañeros
que "pasaban por ahí". Dígales claramente
que está ocupado. De esta manera, si saben cuales
son sus condiciones impuestas en cuanto a la organización
del tiempo, conseguirá que lo respeten.
- Hay algunas personas que les da resultado ir a trabajar
antes de lo debido y adelantan mucho trabajo en una hora
de alto rendimiento antes de que vengan los demás
.
- Establezca la hora de la tranquilidad. Este es en lapso
de tiempo durante el cual, cada día, los empleados
se ponen de acuerdo en no interumpirse .
- Informe a las personas que normalmente le interrumpen
que está poniendo en práctica un método
para conseguir trabajar sin interrupciones. Pero indique
las horas en las que no desea ser molestado y cíñase
a este horario.
- Cuando necesite algo de alguien nunca lo llame (o lo mande
llamar) a su despacho. Vaya al despacho, mesa o lugar de
trabajo del otro. De esta manera será usted quien
controle la visita.
- Si camina por un vestíbulo o pasillo, hágalo
de forma decidida. De lo contrario, si camina sin rumbo,
todo el mundo se sentirá dispuesto a pararle. Un
buen truco es caminar siempre con una carpeta en la mano.
Si percibimos que vamos a ser abordados, sólo tenemos
que comenzar a leer el "presunto informe" y daremos
la sensación de estar ocupados.
- Si recibe una visita inesperada en su despacho, quédese
de pie si desea acabar pronto con la interrupción.
- La secretaria (o secretario) estará formado en
nuestros criterios para que pueda filtrar llamadas, visitas,
cartas. Pero sea consciente que su desorden puede convertirse
en un problema de tiempo para nuestra secretaria (o secretario).
LAS AUTOINTERRUPCIONES
Uno mismo también es causa de interrupción.
Una de las causas puede ser la personalidad. Se ha demostrado
que las personas extrovertidas son más inquietos
en el lugar de trabajo y menos resistentes a la fatiga que
los introvertidos. Cada uno tenemos nuestra manera de ser
y no debemos cambiarnos ya que somos así. Lo que
si debemos es darnos cuenta de aquellas conductas que pueden
ser contaminantes. Las conductas son hechos totalmente mensurables
y el modificar la conducta no va a trastornar para nada
nuestra personalidad. Es más, se puede conseguir
una mejor adaptación sociolaboral, con el beneficio
personal que ello implica.
Hágase las siguientes preguntas:
-¿Tiene desordenada la mesa?
-¿Prolonga en ocasiones el momento para tomar café
o para comer?
-¿Suele "dar largas" a las tareas que menos
nos apetece hacer?.
-¿Se detiene durante la jornada laboral para saludar
o charlar con los compañeros?
-¿Lee cosas que le han tentado cuando debería
estar trabajando en otras cosas?
-¿Realiza llamadas particulares durante las horas
de trabajo?
-¿Navega por Internet sin rumbo fijo?
Si contesta SI a alguna de las cuestiones anteriores es
que es usted "culpable" de las autointerrupciones.
Ante este hecho, sea consciente de la frecuencia con que
se rompe la cadena personal de trabajo y se retarda el avance
del mismo. Anotar en un cuaderno las veces que uno se autointerrumpe,
registrando la fecha, la hora, y la naturaleza de la autointerrupción,
puede ayudarle a establecer cual es su patrón de
comportamiento y de esta manera corregir conductas.
Una cuestión
importante es darse cuenta si somos elementos perturbadores
del tiempo de otros. |